⚠️ ADVERTENCIA ⚠️
El Nivel 1.3 ha sido reclasificado como Clase 5. Solo los miembros autorizados pueden acceder.
Gracias por su cooperación.
Se han registrado varias anomalías en el Nivel 1.3 tras la aparición de lo que se sospecha es arena. También se han reportado efectos extraños en las Zonas de Rehidratación. Por lo tanto, se ha prohibido la entrada al nivel hasta que se haya investigado adecuadamente. A continuación se presenta una recopilación de documentos (adaptada al contexto tercermundista —trabajos improvisados, equipos prestados, salarios en backpesos—) sobre la posible presencia de la arena, recopilados y preparados para su posterior uso.
Documento 1 — Informe de Autopsias (Dr. Casas / versión local):
Nota preliminar:
Pido disculpas por la letra, por el sellito que falta y por los papeles manchados; en el laboratorio hace semanas que faltan guantes y la cámara de refrigeración anda con parches. Trabajo con lo que hay. Anexo tres autopsias básicas, las que se me pidieron en cadena por el Encargado del Pabellón.
Caso 714 — Sr. Esteban:
Historia clínica: sin alergias certificadas, vecino de tránsito intermitente (sin documento estable). Fallece súbitamente por un cuadro que se parece a un shock anafiláctico masivo. La piel presentaba erupciones y excoriaciones, como si el paciente se hubiera rascado hasta desgarrarse. Internamente observé un ataque autoinmune: órganos inflamados, tejidos muy comprometidos. Riñones y pulmones con lesiones extensas. No hay signos externos de accidente ni de lucha; la hipótesis más factible es que el propio organismo se declaró la guerra. No pudieron salvarlo aun con suero y medios de emergencia; los insumos llegaron tarde por la logística.
Caso 715 — Sra. Ricarda:
Historia clínica: paciente con cirugía reciente (hernia) y antecedentes de hipercoagulabilidad. En la apertura quirúrgica encontré múltiples masas subyacentes —estructuras redondeadas, del tamaño aproximado de pelotas de tenis a softball— distribuidas por cavidad abdominal y torácica. No se comportan como tumores clásicos: no invaden, no muestran necrosis típica, son más bien acumulaciones celulares hiperactivas. La presión que ejercían sobre el corazón y grandes vasos explicaría una parada cardíaca por sobrecarga. La sangre, al extraerla, tenía una consistencia anómala, casi gelatinosa; los coágulos eran difusos y extensos. Sospecho una señal sistémica que sobreestimula la producción celular y altera la coagulación.
Caso 716 — Caso de “licuefacción”
Este es el más alarmante y el que más nos preocupó. El cadáver presentaba la dermis fisurada por dentro, con “grietas” superficiales que no correspondían a incisiones externas. Los órganos, al abrir la cavidad, estaban parcialmente liquefactados; encontré abundantes fluidos y tejido que había perdido su turgencia natural.
Hipótesis: sobreproducción interna de fluidos o sangre que, por presión, rompió estructuras y fracturó huesos; en la refrigeración para la autopsia las cámaras cedieron y el tejido se desintegró de forma irregular. No parece ser putrefacción bacteriana clásica —no hay olor ni colonización típica— sino un proceso interno de “excesiva hidratación” seguido de fallo estructural. Curioso y peligroso; cuerpos que se «ahogan» por dentro.
Conclusión general (Dr. Casas):
No todas las víctimas comparten el mismo mecanismo, pero sí una misma firma: respuestas corporales exacerbadas. Hiperactividad inmune, sobreproducción celular y alteraciones sistémicas de la coagulación y del balance hídrico. En palabras simples: los cuerpos reaccionan 100× más fuerte de lo normal. Aquí falta un análisis molecular, faltan reactivos, y faltan recursos. Si esto se expande, en condiciones locales (sin stock de suero, sin transfusión) no hay chances.
Anotación en margen: “Nuestros litros de agua ya están contados. Pedir repuestos por red ‘no oficial’.”
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Documento 2 — Bitácora de exploración (Relato ampliado en dos voces)
Pago recibido: 47 backpesos (negro). Entrada por la zona sur — puerta B — con permiso de un encargado que pidió ‘algo’ a cambio.
🟩 (voz: acento neutro/argentino, niño bueno, aplicado y compañero)
Soy 🟩. Me llamo 🟩, valga la redundancia. trato de ser ordenado y hacer las cosas bien. Me ofrecieron ir a medir y a ver si algunas zonas se podían reactivar; nos pagaron cuanto dijeron y me dieron guantes que ya estaban rotos. Entré con calma con mi amigo, siempre con la identificación visible. El pasillo olía a limpieza vieja mezclada con polvo caliente; había arena en el piso, como si el nivel hubiera vomitado su propio desierto.
Al principio pensé en los informes antiguos: que esto era un lugar para curar, para rehidratación. El Pabellón tenía cinta verde aún semipegada, como una promesa rota. Vi huesos por ahí, sí, pero lo que más me llamó la atención fue la arena: era como si la piel misma del nivel aspirara agua. Me acerqué a una de las Zonas de Rehidratación con cuidado, con la mano derecha seca —solo tocé la superficie para probar—. Sentí un tirón como si la piel quisiera expulsar líquido; a los pocos segundos la piel de mi mano empezó a resecarse como si me hubieran aplicado talco industrial. No había dolor al principio, solo sequedad extrema; después vino el calor, una sensación de quemazón que no se calmaba. Traté de sangrar un poco para ver si volvía, pero la herida no reaccionó: la piel se volvió dura, y la deformación fue rápida. Grité y tiré la mano; el resto del equipo me vio y se pusieron pálidos. Me sacaron afuera y me dieron lo básico, cosiendo con lo poco que tenían. Me amputaron después, porque la infección y la deformidad eran irreversibles. Me siento culpable; fui yo quien quiso “probar” y nos salió caro.
🔵 (voz: acento muy argentino, moquero, envidioso, enfermo, malviviente y delincuente)
Yo soy 🔵 — me dicen 🔵 el más redondo de la zona. Mirá, loco, yo nunca fui de andar regalando la pelleja por cuatro mangos, pero la guita manda. Te digo una cosa: esas Zonas antes te daban la mano, ahora te la sacan, mejor dicho que te la secan. Entré con bronca y curiosidad, y con la nariz tapada porque ese olor me revuelve la guata y eso que es peor que mi olor. El pibe (ese 🟩, que es medio boludo pero medio gil también) mete la manito como si fuera a tocar agua bendita y ¡paf! La mano pareció de yeso, se le puso toda tiesa y como si le hubieran echado sal en la carne. Yo le digo “sacala, loco” y el salamazo insiste; pobre, se cree el héroe. Después del grito, lo vi cojeando con la manga llena de sangre y yo pensando “qué mala leche la mía por no haber entrado antes”.
¿Sabés lo peor? Que la cosa estaba peor de lo que dicen los papeles: la arena no es arena común, quema aunque no lo parezca. Y el M.E.G., con sus discursos y banderitas —esa República que se piensa dueña de todo— se queda sin acción cuando el cagazo es grande. Yo me llevo lo que puedo: un botecito de agua que encontré, un tubo medio roto; lo vendo en la feria negra, ¿qué querés que haga? Si nos dejamos de llorar, la gente de la calle igual busca sobrevivir. Igual, si me preguntás si volvía: no, no vuelvo. Y si el pibe me lo pide otra vez, lo mando a la mierda. Pero ojo que si te agarra eso, no hay curita que aguante. Que bueno que tanto yo como 🟩 podemos regenerarnos, porque si no ya seríamos pollo rostizado.
Documento 3 — Nota del Director (versión periférica):
Han pasado varias semanas desde la última tentativa de exploración. El chico del Pabellón volvió con la mano hecha un desastre y lo vimos cojear en los pasillos administrativos; una clínica de campaña le hizo la primera limpieza. Tomamos la decisión política: cerrar, sellar y negar hasta que haya pruebas suficientes —y sobre todo hasta que tengamos insumos y garantías. No somos ONG, somos gestores con recursos limitados en un contexto que colapsa.
No se trata solo de un problema científico: es logístico y social. En nuestra red de apoyo ya circulan rumores de saqueos a depósitos de suero, de mercados negros de backpesos donde se compra material robado. Si la Deshidratación / Descomposición se pega a otros Niveles, el problema no lo arregla gobierno ni protocolo: lo arregla disponibilidad de agua y suero, y eso aquí se compra por la mitad del precio y sin facturas.
Lamento la improvisación y la mala comunicación: no previmos la rapidez con que esto se degradó. Me preocupa también la moral del equipo: los más jóvenes se ofrecen para entrar, los veteranos miran para otro lado. Si esto se torna endémico, los escenarios son peores que ahora. No hablo solo por ciencia: hablo por el vecino, por la gente que vive de changas y que una gota de agua le cambia la vida.
Resumen final: Nivel inutilizable en la forma actual. Recomendación: ZONA MUERTA; inventario inmediato para sueros y reactivos; control de mercado negro; contención social en áreas de influencia del nivel. Y, si me preguntan por pronóstico, solo digo una cosa: NUESTROS LITROS DE AGUA ESTÁN CONTADOS.
— Director (firma con sello manchado)
Anexo tercermundista (observaciones prácticas)
Equipos: muchos rotos, partes intercambiadas, placas con nombres borroneados.
Pagos: 47 backpesos por expedición, más ‘incentivos’ a la seguridad.
Mercado: suero y agua circulan en negro; cuidado con ladrones y falsificadores.
Recomendación para equipos locales: llevar doble guante, cinta para sellar, y una bolsa para guardar muestras; documentar todo con fotos y copia en papel porque la red falla.