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Escrito por El mermelado.
Sabes pibe, estas tierras solía tener combustible renovable.
Recuerdo como cavaba hoyos todos los días para obtener combustible. Agua potable, comida de la más alta calidad culinaria, podía reciclar recursos por horas, cavando y abriendo cuevas y así enriquecerme económicamente.
De vuelta al planeta tierra, el terreno era cómodo de pisar, con petróleo dentro de las largas cuevas, todo tenia color y vida. de vuelta al planeta tierra, la tierra no discriminaba a nadie, el terreno se renovaba constantemente, eso lo se. puedo sentir como la tierra se mueve de un lugar a otro, la forma en que me daban para mis plantas y sobre todo, agua potable, sin esas tierras no tendría agua potable.
La tierra me guiaba, y me revelaba los más oscuros secretos que tenían en su interior. Termine dependiendo de la tierra para sedimentar absolutamente todo, y eso incluye lo que es de ladrillo.
Yo era el más pequeño de la banda, una mota de polvo que el viento se llevaría. Vagaba por estas tierras sin saber qué me deparaba el destino. La tierra acompañaron en mis momentos más bajos, una generosidad que solo podía soñar con devolver.
La tierra era mi vida.
Recuerdo el día donde el cielo se volvió amarillo y la tierra se volvió más curva, y el suelo empezó a secarse rápidamente, el terreno ya no tenia vida.
Vi como todo empezó a volverse toxico, escuche como la fauna se ahogaba o era tragada por la tierra, uno por uno morían, y eventualmente el aire puro se volvió en aire lleno de químicos que genero la tierra, vi como el agua potable desaparecía y se volvió más oscura y menos abundante.
No había esperanza que todo volviera a ser como antes.
No se cuanto tiempo me quede viendo a la tierra agrietada. Pero lo que se es que este lugar tan pacifico se haya vuelto en tierra infestada de petróleo y lagos contaminados.
Eso fue cuando la tierra empezó a torcerse.
Al principio era imperceptible, apenas un punto de tierra empezó a abrirse abajo de sobre nosotros, acompañado con el suelo pavimentado restante. Ningún abono envolvía su forma, ni siquiera una chispa dejaba en su superficie. Pero luego se acercó, y se acercó, y se acercó.
El gran pedazo de tierra empezó a engullir a todo lo que se le cruzaba, incluso atravesó la tierra, infestándola con petróleo y químicos radiactivos y los peces ya no tenían como nadar ahí Podía oír los gritos de quienes me rodeaban cuando la primera ola rompió en la orilla y desató su furia. Tuve suerte, muchísima suerte, de poder correr, de recibir un último aliento de vida gracias a la tierra pavimentada.
Y entonces me fui a correr.
Y me corrí también
Corrí tanto tanto tanto tanto tanto tanto tanto, que casi me deshidrate de tanto correr.
Hasta encontrar un cerro.
Esa noche no pude ver nada más que el humo toxico que me rehusaba a respirar. Pero podía oírlo todo. Oía cada crujido de una roca, cada grito que rompía la oscuridad. Pero nada de eso importaba. No podía hacer nada por ellos.
Para entonces, ni siquiera sabía dónde estaba, pero al fin el sonido de mi respiración había dejado de resonar en mis oídos. Así que simplemente caminé. Caminé con la esperanza de que mi gente siguiera viva o de que el mar me arrastrara también. Caminé hacia la oscuridad, con tal de que mis pies me llevaran a alguna parte. Realmente no importaba adónde. En el fondo, sé que esperaba que todo volviera a la normalidad. Y aún espero.
Y, nada cambio, la tierra seguía muerta y el ambiente aún desprendía ese irritante olor a petróleo y otros químicos y me di cuenta que era un cobarde y no podía hacer nada al respecto. dependí de la tierra pero la tierra se fue contra nosotros.
Pero por un instante me detuve en seco: no todo estaba muerto. Un suave susurro provenía de algún lugar en aquella oscuridad. Rozaba el aire con la cadencia de hojas anchas cargadas de rocío matutino. La ráfaga me rozó el pelo con un silbido agudo. Probablemente había algún insecto posado sobre él, chirriando mientras su base se mecía con la brisa. Al principio, silencio; luego, la escena se llenó de más insectos que parecían más vivos. Di otro paso adelante. La suave hierba fresca crujió ligeramente bajo mis pies.
Vi al cielo y al suelo, pero gran parte del suelo seguía agrietado, todavía secretaba petróleo y el olor insoportable aún seguía ahí, pero seguía vivo, de alguna manera.
El mar, aire y tierra nos daba esperanza y vida. Y luego el entorno se volvió toxico. Pero nada de eso nos fue arrebatado cuando se fueron. La isla siguió prosperando bajo el pavimento roto de la tierra.
Cargaron con la estabilidad de la isla, ahora tenemos que vivir sin ella.
Al acercarme finalmente a la orilla, pude oír el zumbido de una bandada de aves marinas que volaban sobre mí, fuertes y vigorosas mientras se zambullían en el mar hacia su presa con un chapoteo. Continuaron como siempre, como de costumbre.
Lo único que cambio fue que ya no había agua potable.
NIVEL
288
DIFICULTAD SUPERVIVENCIA
CLASE 1
Salida: 0/5
Salida Asegurada
Ambiente: 3/5
Riesgo Ambiental Alto
Entidades: 0/5
Sin Entidades Hostiles
El Nivel 288 es un pequeño y pintoresco espacio cerca de los límites de la realidad general. También es otro nivel más en el que se ha caído bajo la maldición del Apocalipsis PetroDragónico.
Una isla de tamaño mediano se alza solitaria en la oscuridad de una noche eterna, dominando un vasto océano de inmensidad y profundidad incalculables. A un lado se extiende una amplia playa de arena, habitada por una fauna silvestre que corretea entre los restos de árboles costeros. El resto de la isla se eleva hasta una colina de 200 metros de altura, que culmina en un acantilado en el extremo opuesto. A pesar de los terrenos agrietados e infestados de petróleo, un bosque y campos dispersos pero exuberantes cubren su superficie, bendecidos con fruta y alimentos.
El mar que rodea la única tierra firme del Nivel es una estructura tranquila. Ninguna tempestad azota su superficie, y las olas siempre son bajas e inofensivas. Un próspero ecosistema de peces, algas y corales habita en las aguas poco profundas que rodean la isla.
Los habitantes del Nivel cuentan que, antes de la crisis, el cielo estaba salpicado de tierra limpia. Pero su verdadera naturaleza es un misterio. Dicen que las tierra los guiaban. Cuentan que cayeron al océano como cáscaras agrietadas cuando ocurrió la sobreabundancia del petróleo. Pero nada de eso importa ya, ahora el ambiente es nocivo para ser respirado por mucho tiempo.
La isla tiene una población relativamente pequeña pero activa. Aprovechan al máximo lo que tienen. Reconstruidos tras la catástrofe que asoló su hogar, se aferran a la esperanza, o quizás a la perseverancia. O a ambas.
A pesar de todo, la vida continúa en el Nivel 288.
Yo no diría que todo fue fácil, respirar ese aire y tratar de alimentarse fue un infierno debido a todo lo que la tierra se llevo. logramos arreglar parte de los cimientos de tierra toxica en los alrededores pero no pudimos restaurarlo todo por completo y es más. No nos quedo de otra que quedarnos en nuestras casas con las ventanas cerradas. Este evento nos junto como comunidad. Y aprendimos a valernos por nosotros mismos.
Es un poco raro decir esto sabiendo en la dimensión en la que vivimos pero esto antes era bueno, ahora es peor pero soportable, solo teníamos que adaptarnos.
Sabes, la playa ya no se ve tan mala para la piel. La purificamos con todo lo que teniamos de nuestra vieja tierra.
Logramos purificar un poco el aire, pero creo que aún no es suficiente.
Construyeron una especie de ayuntamiento a mitad de la colina. No es muy grande —puedo alcanzar el techo de ambos pisos con las manos—, pero todo lo demás aquí es igual, y cumple su función. De todas formas, nadie lo ve. La gente se reúne allí a veces para charlar, comer, reír. Y a veces simplemente para estar juntos. Para recordarnos unos a otros que nadie está solo.
Si no otra cosa, sin duda podemos oírlo. Hay una gran campana en la cima. Suena al menos una vez al día y se oye desde casi toda la isla. Quizás a algunos les resulte molesto, pero para mí es un recordatorio de que la falta de tierra no significa la muerte. Y podemos obtener recursos de otras formas, como el uso de una nueva energía renovable que descubrimos, usamos el sol como combustible.
Hoy le tomé la mano a alguien. Era suave y cálida. Viva. Como yo.
La tierra fue engullida por el petróleo, pero nuestra unión no lo hizo.